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La ignición de un material
combustible se inicia solamente si la temperatura es lo suficientemente alta
para que el combustible emita vapores inflamables.
Todos los materiales se combustionan a diferentes temperaturas, por ejemplo: el magnesio
empieza a incendiarse a 530 C y el papel de periódico a 185 C; distintas
clases de madera se incendiarán a temperaturas muy variadas, unas a 240'C y
otras a270'C. Para lograr combustionar cualquier
material, debemos de aplicarle calor para que su estado sufra un cambio y
éste se observa por la emisión de vapores inflamables que al contacto con una
fuente de calor inmediatamente darán inicio al fuego.
Si se lanza un fósforo encendido
sobre aceite diesel, se apagará inmediatamente, pero si se lanza un fósforo
encendido sobre diesel precalentado, el fósforo lo incendiará en forma
instantánea. Por otro lado, la naturaleza del líquido puede ser tan inestable
que a temperaturas relativamente bajas, despida gases inflamables aumentando
así el riesgo de que se presente un incendio; la gasolina es uno de estos
elementos ya que constantemente está desprendiendo vapores inflamables.
Algunas fuentes de calor son: fricción, llama abierta, chispas
(pueden venir desde un corto circuito, soldadura eléctrica, soldadura
autógena, corte metales, esmeril, etc.), rayos solares, reacción química,
etc.
Cuando el calor se produce como
resultado de una reacción química en lugar de ser producido por una llama,
chispa, etc.; le llamamos combustión espontánea. El calor eleva la
temperatura del material combustible hasta un punto de ignición y se inicia
el fuego. La combustión espontánea ocurre solamente bajo ciertas condiciones
favorables, por lo que se debe cuidar la ventilación que reciban materiales
que estén en contacto con aceites vegetales y animales, pinturas, grasas y /o
ceras.
Ejemplo: un trapo impregnado de
cera y guardado en un lugar poco ventilado generará la suficiente temperatura
para iniciar la combustión. El cuidado que debemos de tener con artículos de
esta naturaleza es la de lavarlos correctamente y secarlos antes de
guardarlos dentro de la casa o empresa.
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